25 Enero 2011
Alfonso Malpica defiende en León la importancia del «legado emocional» de padres a hijos como parte de los instrumentos necesarios para la ciudadanía en el siglo XXI. El informe Pisa es el referente que mide los resultados académicos de los países europeos de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación en Europa (OCDE). Pero, ¿son los resultados lo más importante de la educación? Alfonso Malpica Cárdenas, rector de la Universidad Multicultural Emilio Cárdenas, de México, lanza una respuesta, cuando menos, provocadora: «En un sentido educativo los resultados no son lo más importante». Por: Ana Gaitero / Diario de León (España).
Y tiene sus motivos: «La parte cognitiva y el aprovechamiento son consecuencia de la competencia emocional» y adquirir esta herramienta es uno de los retos de la educación en el siglo XXI. «Vivimos en un sistema en crisis que requiere generar instrumentos que sirvan a las necesidades del siglo XXI y generen competencias en los chicos y una de las más importantes es la competencia emocional».
Alfonso Malpica Cárdenas acaba de presentar en León el segundo máster en Pedagogía Sistémica, cuyo eje es comprender «la relación entre el sistema familiar y el sistema escolar para lograr mejores niveles de aprovechamiento y autoestima». No se trata de un movimiento de renovación pedagógica, sino «una ampliación de la mirada pedagógica que permite engarzar el trabajo que ya existe a estos nuevos elementos», subraya Malpica.
La pedagogía sistémica es una corriente que basa el proceso de aprendizaje en los «órdenes del amor» descubiertos por Bert Hellinger, psicólogo y pedagogo alemán. «Es una pedagogía que va más allá de las inteligencias múltiples y la inteligencia emocional. Es la humanización de la educación, porque cuenta con profesorado, padres y madres y alumnado», indica.
Malpica pretende sensibilizar a las autoridades educativas de la «necesidad de que el maestro sea mejor persona cada vez y pueda disfrutar un poco más de su labor docente comprendiendo los mecanismos profundos que existen entre el aprendizaje y la autoestima». En este sentido, añade que el «legado más importante para nuestros hijos es el emocional».
Según los postulados de la pedagogía sistémica, «cuando los alumnos no aprenden bien o muestran actitudes disfuncionales hacia la escuela lo que en realidad están demostrando es una necesidad de afecto no resuelta y está a disposición de los padres el otorgarla cuando se tiene un conocimiento básico pedagógico de las necesidades emocionales de los chicos».










